miércoles, noviembre 30

tottus

Hace algún tiempo me ocupé de este brillante supermercado que viene cambiando la manera en que compramos y hablamos. Así como pueden ver en este post del pasado en el que más o menos así como quien no quiere la cosa terminé sugiriendo que el mundo se divide en dos mitades: a la mitad que les importa como se escriben las cosas y a la otra mitad que no.

Las computadoras han cambiado el mundo dicen, existen miles de programas con correctores ortográficos y cuanta cosa se nos ocurra. No soy el más indicado para lanzarme como el flamígero del diccionario, la verdad muchas veces escribo cosas con "horrores" de ortografía. Pero bueno, no soy una autoridad del lenguaje, sin embargo intento no cometer errores.

Pero "G"ueno entonces... ya para ponerme en onda sabrosona, me acuerdo cuando iba a primaria y comenzaba a leer. Recuerdo que mi papá manejaba su carro y yo iba super divertido, fijandome en todo cartel habido y por haber. Algunos malograban mi ortografía sin querer queriendo. Uno de ellos decía y todavía dice Mobil que lo veo y he visto tan bien escrito que durante años escribí en algunos examenes que "la media mobil era de 1.5". Tengo varios ejemplos más pero no me quiero desviar del tema. Mi tema central es que las grandes empresas deben cuidar un poco la manera en la que escriben.

Evidentemente Mobil es una marca reconocida y ni se me ocurre decir que tiene la culpa de nada, mis disculpas por utilizar el ejemplo, pero es cierto que me ocurrió a mi el equivocarme cuando niño.

Pero tengo un ejemplo nuevo que quiero compartir. Quiero que vean esta foto:



Será que la persona que escribe los carteles no tiene un corrector ortográfico? digo no..

Quien mató a la cafetera? Filcafé.